Si disfrutas de un paseo por las calles tranquilas e inmensamente estéticas mientras estás rodeado de monumentos culturales de gran importancia, Girona debe de ser una consideración primordial que te plantees a la hora de organizar un viaje. En esta ciudad, tan rica históricamente, puede caminar a lo largo de sus grandes murallas, perderse por el barrio judío maravillosamente conservado y recorrer numerosos monumentos históricos.

¿Dónde se ubica?

A unos 100 kilómetros de Barcelona se ubica esta emblemática ciudad del noreste de Cataluña. A diferencia de los lugares de vacaciones más concurridos, Girona es un lugar que exuda tranquilidad por los cuatro costados. Aquí puede olvidarse de las largas colas, ajetreo del turismo masificado y las multitudes de selfies de los turistas.

Gerona es una ciudad rica en patrimonio histórico y cultural dentro de Cataluña. El valle fue establecido y desarrollado por varias comunidades e imperios a lo largo de su historia, donde se incluyen civilizaciones como los iberos, los romanos, los judíos, los árabes y los carolingios. Por el casco histórico podemos ver la mezcolanza de civilizaciones de las que ha sido partícipe esta ciudad.

Monumentos históricos

Las antiguas murallas son probablemente los monumentos históricos más famosos. Originalmente construidas durante el periodo romano en el siglo I Ac, las fortificaciones se expandieron posteriormente a lo largo de diferentes periodos históricos.

Durante un paseo por estas murallas tendrá muchas oportunidades para hacer una pausa y disfrutar delas vistas. A lo largo del camino se encuentran excelentes puntos de observación para contemplar el llamativo paisaje urbano. Desde este punto, los cuatro ríos que cruzan la ciudad y numerosos elementos históricos están a la vista y es aquí, donde a través de sus altas murallas, podrás disfrutar de la gran historia de la que es poseedora esta ciudad.

En el corazón de la antigua zona amurallada se encuentra el barrio judío. Caracterizado por ser un laberinto de callejuelas estrechas, escaleras, pequeños patios y esquinas. Se cuenta que el área una vez sirvió como punto de encuentro para el comercio durante el apogeo del dominio judío en la época medieval.

En el paseo seguramente descubrirá una multitud de tientas que venden productos locales y artesanías, así como librerías y restaurantes que mantienen un encanto especial, el encanto del mundo viejo, y que se encargan también de dotar a la zona de esa tranquilidad que las caracteriza.

También se puede encontrar el Museo de Historia Judía. Aquí encontrará una interesante colección de piezas pertenecientes a la comunidad judía que se asentaron en este barrio hasta su expulsión, en el siglo XV.

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